Ahora que la SGAE se coloca en el punto de mira de los cazadores de cabezas -bien es cierto que algunas de sus decisiones son insólitas o no han sido bien explicadas...-, asoma la suya Ignacio Casado. No se esconde y habla sin pelos en la lengua, aunque hubiese preferido centrarse sólo en la última gran obra de la Sociedad que reprsenta. Como ocurre en todos los órdenes de la vida, ese aislamiento hermético es una quimera.
Resulta paradójico: la SGAE ataca las malas artes de la piratería y hay quien les acusa de saltar al abordaje cuando suena la música… ¡Defiéndanse!
Cómo empieza usted la entrevista… Usted sí que me aborda. Por favor, la SGAE busca la felicidad de los ciudadanos; trabaja por un mejor servicio a los empresarios, unos mejores espectáculos; lo hace para que los creadores puedan dedicar más tiempo a crear. Y garantizándoles el salario de su trabajo como a cualquier otro trabajador.
¿Echan de menos el apoyo de artistas y creadores cuando se ven atacados?
A veces sí, pero en parte lo entendemos. Hay autores muy conocidos por todos que han sido machacados públicamente por defender al colectivo de creadores y sus derechos, con un coste personal y económico desconocido para la gran mayoría.
No va a resultar fácil convencer a la gente de que la cultura se paga…
A nadie le gusta pagar. Pero la gente debe entender que recaudamos para repartir a los autores. Y que la gestión colectiva de los derechos sirve para invertir en distintas inicitativas. Una muy importante y bien cercana ha sido la rehabilitación del viejo Campos, reconvertido en una futura incubadora de talento.
¿Se consideran herederos del glamour del teatro Campos?
No sé el glamour que tenía el viejo Campos aunque lo que me cuentan es que ha producido en muchos bilbaínos recuerdos inolvidables. Seguirá cerca del ciudadano.
Los jóvenes creadores echan en falta un lugar donde arriesgar…
Los jóvenes y los no tan jóvenes. Yo quiero hacer entender a todos que al ser un teatro de gestión privada tiene que hacerse con la necesaria sostenibilidad. El Campos combinará ambas facetas. Lo comercial no está reñido con la creatividad.
¿Es el Campos un híbrido entre los dos teatros existentes?
Qué manía con esta pregunta. Usted, igual que todos ,se empeñan en enfrentarnos con dos de nuestros mejores amigos…. No renace para competir. Sería absurdo e imposible por nuestra parte, por ejemplo, a nivel presupuestario.
La SGAE cuenta con mala prensa… ¿Cuáles son, a su juicio, las razones de tanta fobia?
Nos encontramos frente a un muro de grandes poderes económicos contrarios al sistema legal actual. Y luego está la cultura de la barra libre y el gratis total, tan arraigada en España, de la que se sirven algunos para desprestigiarnos.
¿Apostarán en el Teatro Campos por las actuaciones en directo como fórmula para incentivar el "consumo legal" de cultura?
¿Usted cree que en el Teatro Campos va a ver play back? Por favor… Todo va ser en vivo y en directo. Hemos instalado estudios de grabación para que cuando un artista quiera hacer una grabación y difundirla al mundo en directo pueda hacerlo desde el propio teatro.
¿No habíamos quedado en que el acta de defunción de los teatros ya estaba firmada? ¿Son ustedes unos "resucitadores"?
¡Que ocurrente! Está muy bien lo de resucitador… Tomo nota como uno más de los calificativos que nos ponen. Los teatros son de los pocos espacios que en época de crisis han mejorado su resultado
Fuente: deia.com
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